Nuestro espejo

por Alejandra Barreto.

Ella no andaba sola en la noche.
Ella no estaba de minifalda ni “mostrando” un cuerpo voluminoso.
Ella no publicaba fotos “hot” en las redes.
Ella no chateaba con desconocidos.
Ella no tenia un novio mayor.
Ella no tomaba cerveza o fumaba porro.
A ella no la mato “el macho “ de su madre.
Ella iba a la escuela, cerquita de su casa, de túnica, caminando o en ómnibus, a plena luz del día, por calles transitadas, como lo hiciste vos o yo tantas veces.

Y ahora, cuáles serán nuestros argumentos de descargo?

Cómo hacemos hoy para culpar a la víctima? O a su madre? O a sus amigas? O al gobierno? O a los políticos? O al ministro?

Cuántas mas tienen que ser golpeadas, violadas , asesinadas para que aceptemos que la causa no es la víctima ni sus circunstancias?

Hoy todos sentimos dolor e impotencia, porque vimos la escena de terror mas abominable y nos impacta, pero este no debe ser visto ni tratado como un caso aislado.

Esta es, dolorosamente, la consecuencia mas extrema del machismo.
El machismo llevado a la brutalidad de violar y matar a una pequeña.

La miseria perversa que solo se nutre y desarrolla en un caldo de cultivo favorable
Eso a lo que hoy todos vamos a llamar bestialidad, es una forma exacerbada de pequeñas cosas que vemos, hacemos y aceptamos todo el tiempo.

Mientras no entendamos que lo que debemos hacer es deconstruir las figuras alimentadas durante siglos y siglos de patriarcado, nos seguirán cosificando, nos seguirán domesticando, nos seguirán acechando, nos seguirán violando, nos seguirán matando como lo han hecho siempre, porque siempre se les enseñó que podían.

Los comentarios están cerrados.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑